Para que las Emociones no Decidan por Nosotros: APRENDAMOS A MANEJAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

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Psicologia-online.com





Publicado en: Psicologia-online.com
Fecha: Julio 2014
Autora: Ana Mª Bastida de Miguel


El concepto de inteligencia emocional comienza a tomar fuerza a mediados de los años noventa con Daniel Goleman, a partir de la publicación de un libro que contiene el mismo título. Aunque en años anteriores ya veníamos hablando de ello, este nuevo concepto, en el que se tiene en cuenta la influencia de las emociones, comienza a tomar forma; aportando una visión de la inteligencia completamente nueva. Las emociones comienzan a ser consideradas determinantes tanto en la evolución como en el desarrollo completo de la  persona, en su capacidad de enfrentamiento y adaptación a la vida diaria de  forma satisfactoria, en su capacidad para establecer recursos y habilidades beneficiosas en las relaciones con su entorno... La comprobación de que en el cerebro existen ciertas zonas encargadas de procesar las emociones se convierte en uno de los principales pilares de la inteligencia emocional. Actualmente sabemos que aunque las emociones puedan tener un origen primitivo y, aparentemente, un funcionamiento irracional por ser una respuesta impulsiva y automática, sí podemos considerarlas como inteligentes y por tanto entrenables, controlables y modificables al igual que el resto de habilidades humanas.
La inteligencia emocional es, por tanto, la capacidad que todos tenemos o podemos desarrollar para manejar de forma eficaz las emociones y generar, a partir de ellas, motivaciones beneficiosas que nos ayuden a ser más felices. Hay muchas aplicaciones de la inteligencia emocional en la vida cotidiana de las personas, indudablemente su entrenamiento puede resultar muy beneficioso en multitud de situaciones que nos pueden permitir adaptarnos mucho mejor a todo tipo de problemas a los que continuamente tenemos que enfrentarnos, previniendo en lo posible los efectos perjudiciales de las emociones negativas y adoptando una actitud positiva ante la vida. De esta forma podremos afrontar mucho mejor los retos y objetivos que podamos imponernos, además de potenciar el bienestar personal y social.


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